lunes, 31 de mayo de 2010

AVISO

ESTIMADOS ALUMNOS,
A PARTIR DE MAÑANA SE COLGARÁN LAS CALIFICACIONES DE DIDÁCTICA DEL PATRIMONIO CULTURAL ANDALUZ EN EL TABLÓN CORRESPONDIENTE DE LA FACULTAD DE FILOLOGÍA EN LA QUE SE IMPARTIÓ EL MÓDULO.
SALUDOS CORDIALES

viernes, 21 de mayo de 2010

UNA MURALLA BAJO RAÍLES

En 2004, aprovechando la construcción de la línea 1 del Metro de Sevilla y su estación de la Puerta de Jerez, se efectuaron excavaciones arqueológicas en la calle San Fernando que dejaron descubierto los restos de la vieja muralla almohade de Sevilla, cuya ubicación conocíamos pero que hasta ese año no pudo verse al ser destruida a mediados del siglo XIX, a raíz de la Revolución de 1868 y debido a la expansión de la ciudad.

Era de esperar la poca conciencia patrimonial de la época, más preocupada por la urbanización de una ciudad en crecimiento que por la conservación de un elemento patrimonial tan característico. Si bien en cierto que esta parte de la muralla era la más joven de todo el conjunto defensivo de la ciudad (tan sólo un siglo de vida), hoy día resultaría mucho más difícil llevar a cabo una empresa de semejantes características.

La primitiva muralla estaba flanqueada por 6 torres y poseía un foso defensivo; el arroyo Tagarete corría en paralelo hasta su desembocadura en el Guadalquivir. El origen de estas construcciones defensivas se remonta a la primera mitad del siglo XII y principios del XIII, formando parte del conjunto amurallado de la ciudad, del cual se conserva hoy día en algunas zonas como la Macarena o los Jardines del Valle.

Las excavaciones arqueológicas dieron comienzo el 24 de marzo de 2004, contando con un equipo permanente compuesto fundamentalmente por andaluces.
La muralla tiene una altura conservada de 2,20 metros, mientras que su anchura es de unos 2,4 metros.

También se han descubierto restos de construcciones de los siglos XVII y XVIII adosadas a la muralla, algunas fuera de la Fábrica de Tabacos.

En un principio, las obras del Metro de Sevilla contemplaban dejar la muralla dentro de la Estación de Puerta de Jerez a modo de museo. Esta idea fue del agrado de la mayoría de los sevillanos, ya que nos permitiría integrar un elemento patrimonial dentro de una de las obras de mayor envergadura realizada en la ciudad. La idea planteaba la posibilidad de combinar una obra innovadora como el Metro junto con la Muralla, reflejo de una cultura que vivió en nuestra tierra por más de 8 siglos.

La muralla estuvo al descubierto varios meses mientras se terminaba el proyecto que la integraría definitivamente dentro de la Estación Puerta Jerez, cosa que nunca llegó a suceder. De manera repentina y para sorpresa de todos los sevillanos el Consistorio decidió que el trazado del actual Metro-Centro debería circular por la calle de San Fernando, justo por encima de la muralla, con la salvedad de que ésta no sería conservada como estaba previsto. Se planteó la posibilidad de trasladar los restos de la muralla a otro lugar para que sirviera de museo, dada la importancia de este elemento patrimonial re-descubierto. Nunca se propuso una consulta ciudadana en este sentido ni se sabe en qué momento alguien tomó tan descabellada decisión que apartaría la Muralla definitivamente de nuestro entorno.

La nueva iniciativa dejaba todo más o menos igual: una estación de metro subterránea y una línea de tranvía por la superficie, justo por encima de la muralla almohade, que quedaría enterrada. Después de los esfuerzos tanto de las excavaciones arqueológicas como de los técnicos que estudiaban la integración de esta pieza de museo dentro de la actual estación de metro, se decidió de manera unilateral tapar la muralla y dejarla en el mismo sitio donde se encontró, debajo de toneladas de hormigón.

Hoy día, somos muchos los sevillanos que cada vez que paseamos por la calle de San Fernando o montamos en el Metro-Centro nos acordamos de que una parte de nosotros está enterrada bajo esos raíles y catenarias. La muralla era símbolo de una de las culturas más ricas que habitó Andalucía, y su valor histórico y patrimonial sería incalculable.

Aún así, en pleno siglo XXI, la decisión de acabar en plazo una obra civil primó sobre la de conservar parte de nuestro legado cultural. Dos siglos después de su desaparición, y a la vista de todos los sevillanos, parece que la cosa no ha cambiado mucho y se vuelven a repetir atropellos pasados sobre el mismo elemento patrimonial. Nuevamente las necesidades de expansión de la ciudad entierran una muralla que parece destinada desde su nacimiento a no ser objeto de protección por parte de la administración ni de añoranza por parte de sus vecinos.

Alberto Paredes Martínez

viernes, 14 de mayo de 2010

LA TORRE PELLI PONE EN PELIGRO A SEVILLA COMO PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD.

En esta breve reseña aparecida en el diario sevillano ABC en su versión digital se habla sobre la tan traída polémica suscitada en torno a la futura construcción de la ya famosa Torre Pelli, rascacielos que como todos sabemos no encaja demasiado bien con el concepto tradicional, con la idea de ciudad que se supone que los sevillanos quieren para Sevilla.

La noticia se pone en relación con el problema que supondría para la ciudad la posibilidad de que las instituciones relacionadas con el Patrimonio mundial, en este caso el Icomos, valoren de manera bastante negativa esta posibilidad de construcción en una ciudad como Sevilla, de cara incluso a una posible salida de la ciudad dentro de las distintas catalogaciones que a nivel internacional se tienen de ella en materia de Patrimonio y de cómo esto podría afectar de manera negativa a su vez, en el turismo que, no nos olvidemos, a día de hoy sigue siendo una de las principales, si no la principal, fuentes de recurso económicos de Sevilla.

Nos encontramos una vez mas con la eterna dialéctica que se ha producido de manera recurrente a lo largo de la historia, es decir que esto no es nada nuevo, entre lo antiguo y lo nuevo, fundamentado, la mayoría de las veces, en el impacto que este suele producir sobre aquel. En materia patrimonial esto suele tener una especial significación, ya que afecta a un grupo de individuos que normalmente suelen tener mucho en común, o mejor dicho a una ciudad en común, entendida esta como símbolo fundamental de lo que son como comunidad, es decir como símbolo de lo que son como sociedad.

Por lo tanto, no debemos caer en simplismos tales como creer que una ciudad se mantiene incólume como un museo, sin “sufrir” los avatares del paso del tiempo, ya que como organismos vivos que son también se van transformando, tanto para bien como para mal. Y es aquí donde radica el verdadero kic de la cuestión, para mi modesto entender. Lo principal, para mi, sería tener claro que modelo de ciudad queremos tener y, una vez resuelta esta cuestión, por otro lado nada fácil de responder, hacer que nuestros representantes políticos trabajen en ese modelo, con todas las consecuencias. El problema que tiene la ciudad de Sevilla en este sentido y, a diferencia de otras ciudades, es precisamente lo que tiene, esto es su enorme e incalculable Patrimonio cultural y monumental, atesorado a través de los siglos y fruto de las muy distintas culturas y pueblos que la han habitado. Y es esta huella precisamente la que de alguna manera se ve amenazada con los cambios que las distintas modernidades van proponiendo y, en ocasiones imponiendo.

No obstante, tampoco deberíamos pensar en una ciudad que no es capaz de librarse de determinados fetiches que a modo de supuestos valores tradicionales, lo único que consiguen es lastrar cualquier posibilidad de seguir creciendo, seguir transformándose y, en definitiva seguir siendo una ciudad viva tanto para los sevillanos, como para los que cada año nos visitan. Como tampoco deberíamos obsesionarnos con la altura de un edificio. Lo importante no es tanto cuan alto es o deja de ser un edificio, si este ha sido proyectado como parte de un conjunto, de un modelo urbanístico completo, dentro del cual juega su papel preponderante, pero que es capaz de articular un nuevo modelo de crecimiento de la ciudad. Todo lo no sea eso, es decir lo que simplemente sea un mero alarde de construcción faraónica que tan solo busque el impacto del espectáculo, estará abocado a generar un modelo equívoco de urbanismo y una construcción errática de lo que queremos para Sevilla.

JORGE VIDAL MARTÍN
EXTRACTO DE PRENSA DEL DIARIO ABC de Sevilla(fecha miércoles 12 de mayo de 2010).

DESCUBREN EN ALCALÁ DE GUADAÍRA NUEVOS SILLARES QUE PODRÍAN CORRESPONDER A VESTIGIOS ARQUEOLÓGICOS

ALCALÁ DE GUADAÍRA (SEVILLA), 8 Mayo (EUROPA PRESS)
Los conservacionistas reclaman a las administraciones que reaccionen ante los últimos descubrimientos propiciados por las escorrentías. El grupo conservacionista 'Alwadi-ira-Ecologistas en Acción' advirtió del hallazgo de nuevos "sillares" y restos arquitectónicos que podrían corresponder a vestigios arqueológicos en el entorno de Gandul, a unos 500 metros del emplazamiento en el que las escorrentías de los últimos temporales de fuertes precipitaciones dejaron al descubierto unas ruinas que los colectivos conservacionistas asocian a los activos patrimoniales que pueblan esta zona de Alcalá de Guadaíra (Sevilla).

Uno de los miembros del colectivo, Francisco Gavira, informó a Europa Press de que el descubrimiento se localiza, nuevamente, en el entorno arqueológico de Gandul, que alberga el milenario el dolmen de El Vaquero, el columbario romano reconstruido por el prestigioso arqueólogo Fernando Amores, los túmulos de la Retícula, Bencarrón, del Término y los 'tholos' o enterramientos circulares de la antigua cantera.

Las escorrentías provocadas por las fuertes precipitaciones de la última temporada, como se recordará, habían erosionado algunos lugares del firme dejando al descubierto unos "potentes restos de estructuras arquitectónicas" que podrían corresponder a antiguas edificaciones susceptibles de estudio. A tal efecto, Alwadi-ira' había comunicado al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura las coordenadas geográficas U.T.M. relativas de los dos lugares concretos donde podían distinguirse a simple vista estos vestigios.

A unos 500 metros del entorno de estos dos enclaves, según informó Gavira, ha sido descubierta una nueva oquedad en la que se atisban "sillares" o restos de una "muralla", elementos que nuevamente podrían ser asociados con algún yacimiento arqueológico. "Ha salido a la luz también con las lluvias", dijo el portavoz del colectivo conservacionista, quien advirtió del "potencial" de la finca de El Gandul en materia de Patrimonio histórico. En ese sentido, reclamó a las autoridades que desplacen a sus técnicos y expertos hasta los lugares señalados al objeto de que "se tomen las medidas oportunas para su protección, y al mismo tiempo, se estudien y cataloguen" estos vestigios.
Parece que se han vuelto a encontrar restos en la zona de gandul en Alcalá de Guadaira, según dice el texto se trata de unos sillares que parece podrían pertenecer a una especie de paramento. Esta zona, aunque de conocido valor patrimonial, no se ha estudiado completamente, y aún en estas fechas siguen apareciendo restos de antiguos pobladores en la zona, además se puede señalar el estado de Abandono que ha tenido todo este territorio en cuanto a protección por parte de las autoridades competentes al respecto, pues, hasta hace no mucho tiempo podían verse muy a menudo, como se acercaban hasta allí todo tipo de personas con afán de conseguir algo de valor, de forma totalmente impune, además es difícil si te acercas a contemplar alguno de los lugares que señala en la noticia(recogida de Europa pres.) encontrarlo apto para la visita, puesto que las condiciones no son las idóneas, ésta es zona de paso de ganadería, apartada de los núcleos urbanos que la rodean como son Alcalá de Guadaira o Mairena del Alcor, además, se puede comprender que resulte difícil concienciar de su mantenimiento a personas que no han dado nunca ningún tipo de valor a aquello y que llevan toda una vida pasando por encima de túmulos y restos de todo tipo, pero no se puede evitar pensar que debe haber algún modo para hacer posible conjugar la conservación y el respeto por el patrimonio y la vida cotidiana de los vecinos de la zona.

Orosia Gómez Ballesteros.

OLMOS DE ATAPUERCA


La idea de escribir este artículo sobre una pequeña aldea situada en Burgos, se debe a que desde hace varios años se están llevando a cabo, toda una serie de actividades para la recuperación de elementos etnográficos que forman parte de la historia de la comarca y que se encuentran en un estado de abandono. Los elementos etnográficos que se están intentando recuperar son :

  • “Fuente Cubillo” de origen medieval, donde se llevo a cabo la eliminación del tapiado, la recuperación de la piedra original, y la limpieza a fondo.

  • Mejora del “Lavadero” y su entorno donde se llevo a cabo la eliminación de la vegetación, la limpieza del fondo, y la recuperación de la valla de piedra original.

  • Recuperación de “La fragua”, y sus utensilios, llevándose a cabo, la mejora de las paredes, del suelo, y acceso, asimismo se reforzaron paredes, ventanas y puerta.

  • Recuperación del “Potro” y “El Matadero”, donde se llevó a cabo la limpieza del interior, la mejora de las puertas, de las paredes, y del entorno.

  • Así como la recuperación de otras 25 fuentes del pueblo.

Olmos de Atapuerca se trata de una pequeña localidad, situada en la provincia de Burgos, y que en la actualidad cuenta, con unos 50 habitantes. Con este trabajo, se pretende la recuperación de una serie de espacios que se encuentran abandonados y muy cercanos entre sí y que son de gran importancia para los lugareños, así como la recuperación del medio ambiente, y en definitiva de la historia de la aldea. Asimismo se pretende revalorizar el patrimonio natural, su conservación y la defensa de los valores medioambientales ( enseñar a futuras generaciones la importancia que tiene el preservar el agua).

Este municipio es un ejemplo señero de preocupación y trabajo no sólo por conservar y proteger su extraordinario legado patrimonial, histórico y cultural, sino por recuperar también su legado natural y paisajístico , todo ello, enmarcado en un proyecto medioambiental, cultural, educativo y social, en el que es fundamental la participación ciudadana. Todo ello ha hecho que a la localidad de Atapuerca se le otorguen toda una serie de premios por la labor llevada a cabo, y siendo el más reciente el que se le otorgo en 2009 “Premio Castilla y León de Protección del Medio Ambiente”.

Eva Mª Vargas Rey

UN PASEO POR EL JARDÍN DE LAS DELICIAS


El Jardín Americano, ubicado en el entorno del Parque Científico y Tecnológico de la Isla de la Cartuja, ha reabierto sus puertas tras 18 años en los que ha permanecido cerrado, con una inversión por parte del Ayuntamiento y de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) de 8,5 millones de euros.
El jardín americano, será más grande que el que legó la Expo 92, ya que cuenta con un itinerario peatonal y ciclista que enlazará Los Remedios con el Alamillo a través de pasarelas flotantes sobre el río y un bosque en galería con más de 4’5 kilómetros de longitud.

Es único a nivel nacional por su contenido exclusivo en especies americanas (más de 400 diferentes de las 615 que llegó a tener) como el magnolio o el liriodendrón. Muchas otras especies son de nueva incorporación y compensan en gran parte el número de especies que se han perdido a lo largo de estos últimos 16 años. Existe un umbráculo, con una superficie de 1.700 metros cuadrados, formado por lamas de madera, un Jardín de la Esclusa ampliado, con una instalación afín de carácter didáctico, un Jardín Acuático, que se localiza en un lago que conecta con el río a través de un sistema de cascadas, un Jardín de Ribera, que discurre por la orilla del río y que destaca por su diversidad vegetal, un Jardín de las Palmeras, el Jardín de las Cactáceas y Plantas Crasas, el Muro Ajardinado, y el Jardín de la Pasarela y las Pérgolas, estructuras de soporte para plantas colgantes que aportan sombra.

Dentro del Jardín Americano se encuentra ubicado el Pabellón de la Naturaleza, dotado con Salón de Actos --160 plazas-- totalmente equipado con equipo audiovisual, en el que actualmente se encuentra la sede de la Fundación Naturalia XXI --"impulsor ciudadano del proyecto"--, así como oficinas municipales del Área de Medio Ambiente del Ayuntamiento hispalense.

Por otro lado, esto puede aportar aspectos positivos a la ciudad como nuevas zonas de acceso a barrios relativamente alejados, a la vista muy agradable debido a la diversidad paisajística que encontramos en su recorrido.
Se trata de un atractivo más para la ciudad desde el punto de vista turístico, un tanto diferente a lo que la ciudad nos tiene acostumbrados.
Cuenta además con recursos didácticos como el Pabellón de la naturaleza que bien podría ser aprovechado por los profesores de los centros escolares para un currículo integrador de todas las materias no sólo patrimoniales sino ambientales, biológicas, etc. Así, creo que es parte de todos, no sólo de las instituciones, el mantenimiento de este Jardín.

Sólo quienes encontraron sosiego bajo la espesura de sus sombras en el trepidante universo de ocio y sensaciones de la Expo 92 de Sevilla podrán hacerse una idea de lo que supone para la ciudad la reapertura del Jardín Americano de la Cartuja.

Ana Álvarez López

CASTILLO DE LUNA, MEJOR Y MÁS CERCA DE TODOS

Con este apelativo, de manifiesto origen musulmán, se conoce en la localidad de Mairena del Alcor al edificio de arquitectura militar cristiana de la Baja Edad Media, el cuál es mayoritariamente conocido por los lugareños por haber sido la residencia del arqueólogo inglés Jorge Bonsor, sin embargo pocos conocen el nombre de su dueño inicial, Mariano Téllez Girón, duque de Osuna y Arcos.

Alzado sobre un pequeño monte, rodeado de arbustos autóctonos, y con vistas a “la vega”, se encuentra el castillo de estilo mudéjar, bien histórico y cultural apreciado por los maireneros.

Su origen musulmán era afirmado por Bonsor, el cuál encontró restos de edificación islámica en la base del mismo. El castillo data de mediados del s.XIV (su primera fase), y de la segunda mitad del s. XV (segunda fase de construcción). A lo largo de la Edad Moderna fue abandonado, y llegado a considerarse en ruinas. En él se distinguen un gran patio de armas cuadrangular de unos 700 metros cuadrados, con cuatro torres de unos 7 metros de altura en las esquinas, antemuro bajo y ancho, un foso excavado en la roca y una veintena de troneras de artillería.

Bonsor habitó en él desde principios del s. XX hasta su muerte en 1930, realizando en él obras de reconstrucción, y hasta el año 1979, en el que fallece su esposa, sería ella la que se encargara del cuidado y mantenimiento del mismo.

Desde 1985 adquiere el castillo y el terreno de olivar anexo la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

En su interior se conservan el mobiliario y algunos objetos artísticos, así como la colección Bonsor, compuesta por los frutos de sus excavaciones arqueológicas, archivo y biblioteca, y pinturas, armas y objetos típicos de la época, es así mismo denominada Casa Museo Bonsor.

Actualmente el Castillo de Luna forma parte de uno de los muchos proyectos de recuperación del patrimonio cultural que se están llevando a cabo en la provincia de Sevilla; se están ejecutando las tareas de rehabilitación de todo el conjunto, para conseguir la adecuación del mismo; todo ello sin olvidar proteger al máximo el entorno natural, es así mismo de destacar el establecimiento de un protocolo destinado a proteger a los cernícalos y la construcción de nidos cerámicos en los mechinales de la muralla.

Durante las obras de restauración, el castillo mantiene sus puertas abiertas al público, para mostrar los avances de las mismas; a través de dicha actividad se consigue algo de gran importancia, el dar a conocer y sensibilizar, haciéndolo cercano, y fomentando el interés sobre el patrimonio cultural andaluz.

Todos debemos valorar, proteger y conservar el legado de nuestras antepasadas generaciones.
El patrimonio nos identifica y nos enriquece.

Carmen Jiménez Carrión

jueves, 13 de mayo de 2010

PROGRAMAN REHABILITAR EL TEMPLO DE SAN MIGUEL, LA CASA IBARRA Y VILLA ESPERANZA

Casa Ibarra (principios de siglo XX)

La regeneración del barrio de San Miguel, en las faldas del Castillo, es una de las viejas aspiraciones de la ciudad. Ahora se anuncia un nuevo intento con un planteamiento novedoso que vincula la intervención con la transformación del pintoresco barrio en un atractivo turístico que genere trabajo y beneficios para sus habitantes. Uno de los primeros pasos será la rehabilitación de tres edificios históricos para darles nuevos usos y mejorar los atractivos del barrio y los servicios que ofrece.

Los tres inmuebles a recuperar son de diversa tipología: el templo mudéjar de San Miguel, el palacete de estilo afrancesado de la Casa Ibarra y Villa Esperanza, una vivienda de estilo regionalista. El templo, ya desacralizado, se recuperará como centro cívico para el barrio, un lugar en el que llevar a cabo actividades formativas, pero también de ocio.

La Casa Ibarra fue adquirida por el Ayuntamiento hace unos años y desde entonces ha permanecido sin uso, lo cual ha hecho que ahora sea necesario un proceso de rehabilitación. Existen ofertas de empresas privadas para instalar negocios privados, entre ellos una residencia para estudiantes o un restaurante. A la espera de definir el uso, se llevará a cabo la restauración del palacete construido a principios del siglo pasado y comenzará a ser usado por el Ayuntamiento como relacionado con las Bellas Artes. Se plantean posibilidades como crear espacios expositivos o espacio para talleres.

El tercer inmueble se encuentra muy cerca del anterior, en la Cuesta de Santa María. En este caso, se trata de una villa de similar cronología y que forma parte de las construcciones levantadas en este singular entorno como residencia de verano de familias acomodadas de Sevilla. Su futuro estará vinculado a acoger la Oficina del Plan Urbano de rehabilitación del casco histórico, así como aulas de formación y una ludoteca para niños.

El plan hace especial hincapié en la regeneración social de un barrio con problemas de integración y con alta incidencia del paro. Así, está previsto realizar cursos de formación para que sea los vecinos quienes puedan trabajar en su propio barrio.

Comentario.
En algunas ocasiones parece que a las instituciones, en este caso municipal, parece interesarse por el Patrimonio local y esto es lo que podemos extraer de la noticia. Pero realmente tenemos que plantearnos si este interés es real o son solo cortinas de humos. Todos sabemos que mantener y recuperar nuestro patrimonio conlleva un trabajo constante y costoso, pero también sabemos que es una obligación de las autoridades trabajar para conseguirlo. Invertir en cultura es invertir en desarrollo algo muy necesario para un barrio tan abandonado como es el de San Miguel y todo su entorno muy abandonado históricamente a pesar de su fuerte potencial y riqueza Patrimonial. Parece que una de las políticas de conservación más desarrolladas por el consistorio es la adquisición de los bienes inmuebles catalogados para evitar su ruina o desaparición. Lo que ocurre es que también parece que esto se lleva a cabo sin ningún plan ni proyecto de uso, lo que finalmente provoca la ruina parcial de estos edificios. Aunque en una ciudad de estas dimensiones no debería ser complicado encontrar una utilidad real para estos bienes favoreciendo además de su conservación la revitalización de una zona tan aislada como es el entorno del Castillo. Alcalá es una de esas ciudades en las que parecía que la conservación de su patrimonio y desarrollo eran incompatibles. Sin embargo ahora se retoma un discurso mucho más positivo en ese sentido, y parece que se empieza a entender que los ciudadanos merecemos disfrutar del rico Patrimonio que sobrevive en Alcalá. Esperemos que lo que hoy podemos leer en esta noticia, sea una realidad en poco tiempo.

Natividad Casal Mancera

¿MEMORIA HISTÓRICA O PATRIMONIO HISTÓRICO?

Un mensaje grabado en piedra sobre la fachada del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ubicado en la calle Serrano de Madrid enaltece al ideólogo y promotor de tamaño templo de conocimiento y sabiduría. El escrito en cuestión, en latín, ensalza el alzamiento de un edificio "levantado y renovado por el victorioso Francisco Franco". ¿Memoria histórica o patrimonio histórico? Si el mensaje pretende exaltar los méritos "victoriosos" del dictador, ¿debería ser retirado? Si se ha conservado como un complemento más de un edificio que resulta útil herencia del pasado, ¿debería permanecer?

Desde que se aprobara la Ley de Memoria Histórica el 31 de octubre de 2007, son muchos casos similares a este los que nos hemos encontrado por todo lo largo y ancho de la geografía del país. Evidentemente, desde aquí no quiero pronunciarme sobre las ayudas existentes, más que merecidas, a las víctimas del franquismo y a sus familias (pensiones, compensaciones financieras) ni a la tarea de localización, identificación y exhumación de las víctimas enterradas en fosas comunes.

Y no lo haré por tres motivos fundamentales; por mi total conformidad con estas, por no “abrir viejas heridas “como señalaron El Partido Popular y diversos medios de comunicación de carácter conservador hacia estas iniciativas, y porque una servidora se licenció en Historia del Arte, no en Sociología ni en Ciencias Políticas; es decir, que no es de mi atañedera opinar sobre esta o aquella nueva Ley, aprobada o no, por el gobierno español.

A lo que voy, y si considero de mi competencia, es a la problemática de si se deben o no eliminar los símbolos del Franquismo. Y lo que me gustaría resaltar ante todo es que aquellas opiniones más empeñadas en realizar una Damnatio Memoriae vienen de personas que, o bien cuando nacieron ya llevaba el Generalísimo bastantes añitos reposando en el Valle de los Caídos, o bien, por su posición social, dudo yo mucho que les afectara el Régimen en su juventud.

Señores; no nos pasemos de “progres” y comencemos a ser un poco más objetivos, que esta etapa negra de nuestra historia no se va a borrar de un plumazo por muchas inscripciones que borremos, que todas las personas que fallecieron no van a volver (desgraciadamente) por muchas estatuas que tiremos, y que todas las injusticias cometidas entre el 36 y el 77 no van a desaparecer al igual que los símbolos falangistas que adornan los portales de muchos edificios y lugares públicos. Y es que, digo yo, que ya puestos destruyamos grabaciones, soporte fotográfico y documentos de la época, quememos los libros de historia donde aparezca Franco… olvidemos nuestra historia y dejemos que dentro de varias décadas se vuelva a repetir.

Lo lógico es respetar el patrimonio histórico, porque es un testimonio que si lo cercenamos, perdemos nuestra propia identidad. No puedes arrebatar la memoria de los otros, ni el aprendizaje de la historia completa a los jóvenes, no puedes suprimir la figura de un ideólogo o un dictador por nefasto que sea su recuerdo. Y cuando una estatua de Franco se quita, está bien, pero no hay que destruirla, dado que es un personaje bastante importante en nuestra historia, aunque nos pese.

Ya que reivindicamos mediante esta ley el derecho a saber, el derecho a la verdad, este no consiste solo en el derecho individual que toda víctima o sus familiares tienen a saber lo que ocurrió; el derecho a saber es también un derecho colectivo que hunde sus raíces en la historia, la del país y la de todos aquellos que en él habitamos. En efecto, el conocimiento por un pueblo de la historia de su opresión, forma parte de su patrimonio y debe por ello conservarse. Como contrapartida, al Estado le incumbe el “deber de recordar”, a fin de protegerse contra esas tergiversaciones de la historia que llevan por nombre revisionismo histórico y negacionismo.

Llegados a este punto, no solo traeré a colación la figura de Franco; son muchos más nombres los que nos empeñamos en borrar, siendo sustituidos por otros, de similar relevancia histórica, pero más gratos para nuestra “memoria”; por poner un caso, mi niñez se desarrolló en una avenida de mi pueblo anteriormente conocida como “la de Carrero Blanco”; es este nombre el que recuerdo que escribía, o señalaba de corrido, cuando de pequeña me preguntaban mi dirección, y no solo yo, sino todos aquellos conocedores de esta vía construida allá por los años setenta; pues bien, ha sido sustituido por “Avenida de Blas Infante”, que guárdeme yo de decir que no estoy orgullosa de que lleve el nombre del Padre de Andalucía, pero no es así como la recordamos; y esto, según mi criterio, es faltar al patrimonio etnológico y etnográfico de una comunidad. De todas formas, me da la sensación de que estos cambios sólo servirán para que los ayuntamientos gasten dinero en azulejillos con los nuevos nombres, porque dudo mucho que los que allí habitamos dejemos de evocar la avenida con el primer nombre que se le dio.

Y ya que estamos en mi pueblo, otro caso semejante; la destronada escultura ecuestre de Miguel Primo de Rivera de una de las plazas principales del pueblo; que sí, que conmemora la figura de otro de los dictadores españoles, pero que casualmente fue realizada por el artista Mariano Benlliure, uno de los más famosos escultores españoles del siglo XX. Creo que nada mas hay que decir al respecto…

Esta es mi opinión que quizá usted, querido lector, pueda considerar que la emito con trasfondo ideológico o político, pero nada más alejado de la realidad; mi única intención es plasmar aquí unas circunstancias con toda la objetividad e imparcialidad que me fue inducida en mis años de carrera como historiadora del arte. Pero antes de despedirme, y volviendo a la noticia que escogí como referencia, hacer una última reflexión; El escrito en cuestión, sobre la fachada del Centro Superior de Investigaciones Científicas se encuentra en latín; señores del gobierno, preocúpense más por el futuro y no tanto por el pasado, que con el altísimo índice de fracaso escolar con el que contamos en este país, pongo muy en duda que nadie sepa ya latín y pueda descifrar el contenido del grabado.

Elisabeth Acosa Moreno.

EL 'PICASSO' MÁS CARO DE LA HISTORIA VALE 81 MILLONES DE EUROS


La obra subastada en Christie's, pintada por el artista en 1932, bate el récord mundial
Picasso sigue siendo el artista con mayúsculas, al menos para aquellos afortunados o previsores millonarios cuyas fortunas no se volatilizaron con la caída de los mercados financieros en 2008 y la crisis subsiguiente. Una vez más, el malagueño ha hecho historia en la sede de Christie's en Nueva York con la venta de Desnudo, hojas verdes y busto (1932) por 106,4 millones de dólares (81 millones de euros), convirtiéndose así en el cuadro más caro jamás subastado y también en el Picasso más valioso.

Caía así del trono Alberto Giacometti, ocupado durante apenas unos meses por su escultura El hombre que camina I (1961), subastada en la sede de Sotheby's en Londres el pasado febrero por 104,3 millones de dólares (74,3 millones de euros). Hasta entonces había sido Picasso el rey absoluto de los precios de las subastas con su Muchacho con pipa (1904) que ostentaba el récord de cuadro más caro de las subastas de arte desde 2004, cuando fue vendido en Sotheby's por 104,1 millones de dólares (74,1 millones de euros).

Y es que con o sin crisis la marca Picasso sigue siendo ese valor refugio al que los coleccionistas de arte acuden cuando todo a su alrededor parece derrumbarse. A las siete de la tarde en la sede de Christie's nadie parecía preocuparse por la abrupta caída de las bolsas europeas ante la crisis griega o por las nuevas amenazas terroristas que planean sobre Estados Unidos. En una sala abarrotada de coleccionistas elegantes, muy perfumados y expectantes las apuestas arrancaron fuerte para el cuadro Desnudo, hojas verdes y busto, un excepcional retrato de Marie-Thérèse Walter, joven a la que Picasso conoció mientras estaba casado con la bailarina Olga Khoklhova y que se convirtió en su amante con apenas 17 años.

El artista pintó el cuadro poco después de cumplir 50 años, cuando el romance ya tenía cinco de historia, en uno de los períodos más prolíficos de su vida y que los expertos consideran como uno de los mejores de su carrera. En este lienzo de grandes dimensiones (160 cm x 130 cm) no sólo aparece la imagen de aquella mujer que albergó la esperanza de casarse con Picasso hasta que éste murió en 1973 y que se suicidó tras su muerte sino que también puede verse el perfil del artista, que observa el busto desnudo de su amada desde un pedestal.

La puja comenzó con un gran silencio seguido de una carcajada nerviosa del público poco antes de que el maestro de ceremonias de la noche anunciara que la cifra de arranque eran 58 millones de dólares. Los números fueron hinchándose a gran velocidad con pujas hechas por ocho compradores en la sala y por teléfono a golpe de millón. Cuando se alcanzaron los 88 millones, la velocidad disminuyó y sólo quedaron dos coleccionistas en lucha a través del teléfono. Cada millón adicional fue arrancando una exclamación del público, hasta que la puja se cerró tras nueve emocionantes minutos en 95 millones de dólares (con la comisión y los impuestos se alcanzan los 106,482, 500 mencionados) provocando un espectacular aplauso. La identidad del comprador no se hizo pública.

El cuadro más caro subastado
Hace cinco décadas que el cuadro no se mostraba en público. En 1951, fue adquirido por Sydney F. Brody, un constructor millonario enamorado del arte moderno que amasó una de las mejores colecciones de EE UU, la que ayer protagonizaba la subasta de Christie's. Entre otras joyas de dicha colección se vendió una escultura de Giacometti, Grande tête mince, (1954-1955) por 53,2 millones de dólares y otra del mismo autor titulada El gato por 20,8 millones de dólares.
El precio que había estimado la casa de subastas para el cuadro de Picasso estaba entre los 70 y los 90 millones de dólares pero era una valoración a la baja, una de las estrategias frente a la crisis de las casas de subastas para no crear excesivas expectativas alrededor de sus ofertas -en 2009 hinchar los precios no funcionó y los coleccionistas se abstuvieron de comprar obras sobrevaloradas-.

Sin embargo frente a Desnudo, hojas verdes y busto muchos expertos habían augurado que se superaría la barrera de los 140 millones de dólares puesto que en 2006 el coleccionista Steve Cohen estuvo a punto de desembolsar 137 millones de dólares por el cuadro Le Reve, un lienzo de 1932 como el subastado ayer y en el que también aparecía la joven amante del pintor. Aquella transacción, que iba a realizarse de forma privada entre el magnate de los casinos Steve Wynn y el coleccionista Steve Cohen, fue abortada antes de consumarse por un codazo accidental del propio Wynn, dueño del lienzo, quien rompió sin querer su propio cuadro.
Ayer no se alcanzó esa espectacular cifra pero Picasso volvió a colocarse a la cabeza de los artistas de las subastas. El pintor español, que estos días también protagoniza una muestra en el Museo Metropolitan de Nueva York y otra en el MOMA, no pasa de moda. Y sin duda parece un valor mucho más seguro que la lotería que hoy parece ser invertir en bolsa.

Otros récords
Existen otros cuadros que han alcanzado precios más altos vendidos de forma privada, y curiosamente, ninguno es de Picasso. El récord actual lo ostenta una obra de Jackson Pollock - Numero 5, 1948- vendida por el coleccionista David Geffen a un comprador anónimo por 140 millones de dólares en 2006. La segunda obra más cara también la vendió Geffen pero el comprador fue Steven Cohen, que adquirió Woman III, (1953) de William de Kooning, por 137,5 millones de dólares también en 2006. Esos precios parecen demostrar hacia donde irá el mercado en el futuro, que ha visto cómo los artistas estadounidenses de la posguerra han multiplicado sus cotizaciones de forma exponencial durante la última década. Ellos serán las estrellas de las subastas de arte contemporáneo de la próxima semana.

Tras la lectura de éste articulo nos queda patente que la compra y venta de obras de arte no van unidas a un interés estético, artístico cultural, etc., es una simple transacción comercial, es un bien refugio, un valor al alza que no se devalúa, algo con lo que se puede comerciar y que interviene, directa o indirectamente, en la economía y la bolsa. Para la mayoría de los particulares es una forma de inversión que no se devalúa, un bien refugio como he dicho, al igual que el oro o las piedras preciosas, etc., pero no aspiran a mejorar su cultura, a adquirir obras por el simple hecho de admirarlas o para culturizarse. Lo que ha ido pasando poco a poco con el arte en general y más particularmente con el Arte contemporáneo es una comercialización del arte, casi una industrialización y la conversión en un motor económico al unirse al turismo al atraer a millones de turistas con ciertas “master pieces” a los principales museos del mundo, siendo un gran tirón económico, turístico, mediático, etc. Se ha perdido poco a poco el gusto de la obra de Arte en sí, el placer estético de su admiración en pro de su mayor cotización y su valoración de tipo económica, no una valoración estética o basada en el gusto. Creo que estas grandes sumas y esta valoración económica tan altísima de algunas piezas dirigen el gusto del momento, “lo que se lleva” sin tener en cuenta el comprador sui propio gusto, sino un interés comercial de un objeto valorado en cientos o miles de millones y que lo ve como una inversión, no como un objeto que te hace sentir cosas y que te “gusta”, sino que los críticos han dicho que es lo que se lleva, lo que vale más, etc.

Con esta noticia me gustaría abrir un debate sobre la crítica de arte y el mercado del arte, ¿qué opináis? A mí personalmente me encanta el Arte contemporáneo pero eso no quita para que vea la excesiva mercantilización del mismo.

María Cotelo Moya

miércoles, 12 de mayo de 2010

RECUPERANDO TESOROS


La restauración de la Iglesia de Los Descalzos de Écija, es reconocida con el Premio Europa Nostra.

Tras treinta años cerrada, marchitándose poco a poco, en el 2006 se comenzaron las obras de restauración integral de la iglesia de la Limpia Concepción de Nuestra Señora (Los Descalzos). Esta iglesia conventual, cuya construcción datada de los siglos XVII al XVIII, es considerada uno de los máximos ejemplos del Barroco andaluz, producto del Siglo de Oro ecijano. En ella destaca su ornamentación a base de motivos pictóricos y de yeserías, más la fastuosa policromía general y sus retablos, así como el órgano. Ya a finales de los años noventa por iniciativa privada se inició su recuperación, aunque por su elevado coste se desistió de ello pasando a manos de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía; dentro de poco podremos ver los resultados de esta intervención.

Hasta ese momento, tendremos que contentaremos con las imágenes que poco a poco van saliendo a la luz, ente ellas las publicadas en la web de Europa Nostra, una asociación de carácter europeo, la cual defiende que el patrimonio cultural es vital para una mejor comprensión y un respeto más profundo entre los ciudadanos europeo, independientemente de la religión o étnia cultural, y a través de las fronteras nacionales y lingüísticas; que cada año, premia los mejores logros del patrimonio cultural.
Que la Iglesia de los Descalzos aparezca en esta web no es casualidad, ya que ha recibido( en el actual año) el premio Unión Europea Premio de Patrimonio Cultural / Nostra Premios Europa, que se lanzaron conjuntamente en 2002 por la Comisión Europea y Europa Nostra, en el marco de la Comisión de Programa Cultura , con motivo de las iniciativas más destacadas entre las muchas facetas del patrimonio cultural de Europa en categorías que van desde la restauración de edificios y su adaptación a nuevos usos, para la rehabilitación del paisaje rural y urbano, el sitio arqueológico de la interpretación, y el cuidado de las colecciones de arte.Asimismo se conceden premios a la investigación, al servicio específico para la conservación del patrimonio por individuos u organizaciones y proyectos educativos relacionados con el patrimonio cultural. Con estos premios se pretende fomentar unas normas de alta calidad y alta capacidad en materia de conservación, y estimular la frontera de los intercambios transnacionales en el ámbito del patrimonio. Mediante la difusión de la "Poder del Ejemplo", el Premio pretende también estimular los esfuerzos y proyectos relacionados con el patrimonio en toda Europa.

El jurado aplaude este proyecto por su excepcional trabajo de restauración en la que ha sufrido daños y abandonada iglesia del antiguo Convento de los Descalzos. Esta restauración también incluyó a sus reliquias, el patrimonio litúrgico, altares y el órgano. Este monumento ayudadá a revitalizar un entorno urbano, que contaba con la problemática por la creación de nuevos aparcamientos y edificios alrededor de la iglesia; proporcionando el potencial emocionante de usar este espacio para fines culturales en el futuro.

OPINIÓN PERSONAL

Esta noticia nos muestra el valor fundamental del reconocimiento, por parte de las autoridades y otras entidades, de la importancia de la intervención en nuestro Patrimonio, ya que este es una seña de identidad para el ser humano, y debe de ser este el que lo guarde y proteja.
Parece que el hecho de que una institución o asociación de carácter internacional reconozca esta labor es una llamada de atención, para acercar a las personas a este Patrimonio, y estos conceptos y valores.
Este premio refuerza así esta labor de intervención, reconociendo el trabajo bien hecho y las pautas a seguir en la actualidad, para poder cuidar bien de nuestro Patrimonio.

El mirador del "Reencuentro"

El monumento a Aníbal González estará listo en el mes de septiembre

De sus trazos salió una de las obras de arte más singulares de toda la ciudad y, por ello, Sevilla homenajeará al arquitecto Aníbal González con un monumento que culminará las obras de remodelación de la Plaza de España. Su Reencuentro con el espacio que corona el Parque de María Luisa estará listo para el próximo 30 de septiembre, el mismo día en que las barcazas volverán a recorrer el canal que recorre la plaza que se levantara con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929.

[…] "La idea es ofrecer al paseante un hito en su camino, no sólo algo que observar, sino también un nuevo lugar en la plaza del que poder disfrutar", señalaba el propio Rey, que añadió que en él se recoge "un recuerdo al genial artista que nos regaló esta gran obra de arte".

[…]

Será, además, un monumento que incorpore en su realización técnicas digitales que permitirán definir al máximo los detalles de la escultura. Un guiño a las nuevas tecnologías que recordará el espíritu innovador de Aníbal González, capaz de superar los cánones de la arquitectura de principios de siglo para regarle a Sevilla la Plaza de España. "Vamos a utilizar una técnica sustitutiva del tradicional sacado de puntos que permitirá digitalizar la obra para darle el tamaño más adecuado sin que pierda ningún tipo de detalle", explicaba Osuna. La innovación llegará también al basamento de la escultura "que será moderno pero integrado en el espacio. No se repetirá lo que hay en el Parque de María Luisa porque nos parecía presuntuoso", afirmaba el escultor.

Situado en la avenida de Isabel la Católica, justo en el centro de la glorieta de Aníbal González, el monumento será "una escultura de calle, cercana al público y que pueda tocarse", aclaraba Guillermo Plaza, otro de los escultores.

Un mirador orientado hacia la Plaza de España que permitirá a los sevillanos contemplar una imagen hasta ahora inédita de la zona, y es que los 3,5 metros de altura que tendrá el monumento facilitarán una visión de altura del sueño de cerámica que imaginó Aníbal González para los sevillanos.

ElCorreoWeb.es |Sevilla 05/05/2010

Comentario:

En nuestra rutina diaria de hoy día llena de prisas y estrés, solemos, los sevillanos, ir de un lado a otro de nuestra ciudad muchas veces atravesando parques o pasando junto a monumentos de siempre esclavos del tiempo, mirando a veces el reloj por un lado y mirando por otro de reojo al típico grupo de turistas que se encuentra conociendo los lugares más emblemáticos de nuestra ciudad como la Plaza de España, por ejemplo.

Pensemos los sevillanos, ¿realmente nos hemos detenido alguna vez a recrearnos en algún monumento de nuestra ciudad? ¿Conocemos los edificios de la exposición de 1929, su origen, su significado histórico, su valoración patrimonial a la ciudad, etc.? Puede que sí y puede que no.

Pero, que hay del artista y su figura como genio creador, su personalidad expresada en sus obras, incluso su nombre. Muchas veces se suele representar en el ámbito tanto formal escolar como no formal a los diferentes monumentos histórico artísticos de forma aislada en cuanto a su contexto, solo se explican sus partes y sus elementos artísticos más representativos, pero en mi opinión se deja de lado la figura del ser humano como creador de ese patrimonio donde en su personalidad y contexto histórico podemos hallar el verdadero significado de la obra de arte.

En el caso que nos ocupa Sevilla sufrió un gran cambio promovido por la exposición de 1929, construcción de la Plaza de España, remodelación del Parque de María Luisa, construcción de grandes avenidas como la Avenida de la Palmera y un sinfín de Pabellones de países iberoamericanos para la ocasión, en torno a estos ejes y lugares.

En mi opinión es un detalle de merecido reconocimiento por parte de la ciudad, la colocación del monumento homenaje a Aníbal González, en la glorieta que lleva su nombre muestra de gratitud hacia un hombre que renovó la ciudad dándole un nuevo estilo artístico que combinaba la nueva arquitectura monumental con la vieja seña de identidad de la ciudad como el ladrillo cocido y el azulejo de la cerámica trianera, imponiendo a partir de entonces el estilo sevillano que nos llega hasta la actualidad.

Muchas veces no tenemos en cuenta que el patrimonio del que disfrutamos es fruto de la personalidad de sus creadores y este aspecto casi nunca se trata a la hora de comprender una obra de arte desde el punto de vista de la educación formal o académica tradicional y la no formal.

Antonio Gutiérrez Ramos

VERTEDEROS INCONTROLADOS EN LUGARES DE INTERÉS.


Escribo este artículo a modo de denuncia, de una situación, que en mi humilde opinión es gravísima, pero que por ser mucho más común de lo deseable, hace que el ciudadano de a pie no preste la atención necesaria, y no lo tome como una ofensa personal, aunque perfectamente podría, ya que el patrimonio, a mi entender, debe ser algo más que el mantenimiento y rehabilitación de determinados edificios siempre que haya partidas económicas destinadas al efecto.

Todos hemos visto como en muchos ayuntamientos, sobre todo de localidades pequeñas y medianas, se tolera no solo la creación y el mantenimiento de vertederos incontrolados (se estiman 4000 en España) en lugares donde por su difícil acceso no son ejemplos tan flagrantes del atraso de las localidades donde están ubicadas, si no que, hay veces, en las cuales podemos observar como se permite el cúmulo de basuras domésticas, escombros, restos vegetales, pilas o cualquier otro desecho habitual, cerca de edificios y parajes, que si no deben estar catalogados, al menos deberían estar protegidos y valorados por los vecinos.

Es relevante no solo el riesgo para la salud pública que conlleva, sino el foco de contaminación de acuíferos y aire, peligros de incendios, y por supuesto, degradación del paisaje (también es patrimonio señores) que suponen.

La foto que acompaña este artículo, la he sacado en las ruinas del edificio conocido en Carmona como el convento, una zona de frecuentes barbacoas dominicales y demás actividades lúdicas, donde la misma gente que se saca fotos para su boda, arroja basura o cambia el aceite al coche.

Gracias a las nuevas legislaciones y a una continua labor de concienciación sobre la necesidad de un desarrollo sostenible y compatible con el respeto medioambiental, muchos vertederos incontrolados empiezan a ser objeto de control y persecución. Es por esto que el Consejo de Ministros en el año 2000 aprobó un Plan Nacional de Residuos Urbanos.

Mi objetivo escribiendo sobre este tema, no ha sido otro que recordar, a todos aquellos que lo lean, que tenemos un compromiso con la naturaleza, y con los espacios de Interés para su conservación, que empieza con gestos tan simples como no tirar una colilla desde el coche.

Guillermo de la Lastra Guardado.
Arquitecto Técnico.