jueves, 6 de mayo de 2010

LA CRISIS Y EL PATRIMONIO

Sede Cajasol. Imagen obtenida de andreadoria.files.wordpress.com

Hoy en día, la palabra crisis es uno de los términos más usados por toda la población, y es que no sólo vivimos una crisis económica, sino que también hay una crisis social, de valores, de pareja, de educación y, por qué no decirlo, vivimos en una crisis del cuidado patrimonial.


Vemos las fachadas llenas de grafitis, bancos arrancados, árboles dañados, etc. ,pero ¿qué entendemos por Patrimonio?. Muchos de nosotros, al mencionar esta palabra, se nos vendrá a la mente cuadros, iglesias, esculturas, museos… Pero no nos podemos olvidar de que el patrimonio cultural de una determinada sociedad abarca más que todo eso: es patrimonio cultural un parque, una comida, un avance tecnológico, un baile… es todo aquello que vaya configurando la idiosincrasia de esa sociedad.


Y pensaremos ¿qué relación puede tener la crisis con el Patrimonio?. Para responder a esta pregunta debemos formularnos otra ¿quiénes son los grandes mecenas de la época?


Con la crisis económica que estamos sufriendo todos, se ha visto mermado el nivel adquisitivo, por lo que las clases media han dejado de “consumir” patrimonio. ¿Qué significa eso? Que la protección de carácter privada y personal que antes se le deba a cualquier tipo de patrimonio, se tiene que dar desde otras instituciones, ya sean públicas o privadas.


Antes mencionábamos a los actuales mecenas, pues no son más que instituciones de tipo privado, como las Obras Sociales promovidas por los Bancos. Desde estas entidades se están realizando todo tipo de actividades destinadas a la conservación, respeto, restauración y ampliación de toda clase de patrimonio.

Las Obras Sociales están detrás de acciones sociales destinadas a la ayuda ante situaciones adversas en otros países, así como colaborando con fundaciones socialmente comprometidas con la conservación y protección del Medio Ambiente.


Otro proyecto en el que suelen participar en la conservación o creación de edificios significativos o peculiares de la ciudad, normalmente usado como sede de esas Obras Sociales o de los propios Bancos. Con esto, dotan a las ciudades de ricos edificios, lo que trae consigo la ampliación del patrimonio arquitectónico de la ciudad. Un ejemplo de ello lo encontramos en la sede de Cajasol en la Plaza de San Francisco de Sevilla.


No debemos de olvidarnos del gran apoyo que aportan estas Obras Sociales a las investigaciones científicas, ya sea por medio de ayudas económicas, con aportación de material o con exposiciones, trayendo consigo un aumento de lo divulgación científica a todos los niveles de la sociedad.


Por último, y no menos importante, es la protección, conservación, restauración… que ofrecen las obras sociales a todo tipo de expresiones artísticas, ya sea por medio de exposiciones temáticas, restauración de obras de arte, publicación de libros, colaboraciones en museos, etc.


Debemos ser conscientes de la labor tan importante que hacen estas instituciones, ya que en muchos casos, sino intervienen organismos como estos, la degradación que sufre el patrimonio es algo notable.



Iglesia Colegial de El Salvador. Foto: J.A. de la Bandera


Un ejemplo de ello lo vemos en la propia ciudad de Sevilla, donde la restauración de la Iglesia Colegial del Salvador se pudo llevar a cabo por la ayuda, directa o indirecta de estas instituciones, mientras que la parroquia de Santa Catalina sigue cerrada al culto y su restauración se presenta como un trabajo lento.


Como futuros docentes tenemos que hacer ver a nuestros alumnos la gran variedad de patrimonio cultural que podemos encontrarnos y que es importante que aprendamos a respetarlo, mantenerlo, conservarlo y ampliarlo para que las generaciones futuras puedan conocerlo y disfrutarlo como nosotros.

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